Déjame contar

Insistes que estoy triste,

¿acaso no lo ves?

La luna se cae a pedazos

y las almas gritan segundos después.

Trato de pintar sonrisas,

dibujar cielos azules,

de ver luz en las nubes

pero el sol se va escondiendo,

se mete entre las cicatrices

y quema por dentro…

Dentro están las esperanzas,

miedos, frenos, frentes altas,

cantos opácos,

sillas vacías,

cubos llenos de mentiras.

¿Y para qué?, me pregunto.

“Para enfrentar el día a día”.

Y los recuerdos mejor dejarlos,

con llave encerrarlos,

huirlos,

amarlos

o mejor castigarlos,

hacerlos presente y donarlos

con cintas rosas y verde amaranto,

dárselos a nuestra vida

y al viento

y a la silla

y detenernos a pensar…

Pienso botar las mentiras

y soltar de a poco el freno,

amarrarme a la esperanza

y sentir

el sol como quema

cada cicatriz,

escondido, atrapado y queriendo salir.

Amanece, mi vida,

abre ya las cortinas,

separa los párpados

y observa el nuevo día

que la luna

que las almas

que la vida descansan

y la frente, ya en alto,

pinta sueños en tu espalda.

Me insistes en que estoy triste

pero no, sereno y tranquilo observo,

miro,

siento

y allá voy.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s