¡Un, dos, tres por mi!

Si te escondes, mejor no vuelvas. No, no estaré contando números para saber si te volveré a ver. Es una locura. Olvídalo. Es que para mi no es solo un juego (La vida lo es. Tu vida no) ¿Dónde? No, jamás. Al menos intenta convencerme. Es que…nada, no tiene importancia. Esta bien, contaré, pero de 5 en 5.

Ahí voy.

UNO

Y siempre he sentido que es estúpido empezar acá. Debería contarse desde cero, pero la gente no entiende. Y esa horrible sensación que brota de nuevo.

CINCO

Y de alguna manera, cuando cerré los ojos y deje de verte, sentí que no te volvería a ver. No te escaparías, ni yo. No me quedaría ciego de un momento a otro. Simplemente dejaría de verte. Sin adiós. Sin un beso…

DIEZ

…que cerrara mi mente a cualquier otra cosa como solo tú lo haz hecho. Que la abriera a un mundo nuevo, nuestro, en el cual no cabe nadie mas, ni siquiera nosotros ahora. Debí robarte un beso. Sabia que ayer, escondidos en aquel probador, no debía dejar de besarte. Sabía que debía memorizar cada movimiento, tus labios, tus parpados, cayendo, el abismo de tu boca abriéndose, la danza húmeda de nuestras lenguas, mi respiración contenida, tu respiración acelerada, la suavidad de tu piel, la delicadeza con que acariciaste mis labios, tu sabor, tu aroma. Tú.

QUINCE

Y tus brazos, tus manos. Debí memorizar ese último beso tuyo. O tal vez nunca venir hoy. Así podría haberte visto mañana (no seas idiota, si sabes que no sería así) y te podría haber dicho, como despedida quizás, las mil y una frases mamonas, de esas que te gustaba tanto oír de mi boca, que germinaban en mi cabeza cuando pensaba en ti. Y dar un último paseo por el Forestal, pisando hojas, viendo a los demás caminar como nosotros, disfrutándose, amándose, persiguiendo perros que corren tras otros perros y niños y churros y pasto y pitos y risas y gente y…

VEINTE

…luego a tomar el metro hacia San Pablo, bajarnos en Ecuador y caminar a tu casa. Y decirte gracias, llorar un poco, besar tu frente y partir sabiendo que…no lo se. Lo sabré en ese momento, supongo. Y correr que cierran la estación, hojas, viaje, más lágrimas. Y tú escondida en el mismo lugar, igual que hace años: tu piel. Tu mejor escondite, tu más impenetrable fortaleza.

VEINTICINCO

¿Y si abro los ojos? Lo necesito. Aunque sea para ver mis zapatos estropeados de tanto barro. Solo saber si estoy y que no soy yo el que se pierde, el que desaparece. ¿Y si termino de contar ahora?

TREINTA

¡Boca de mierda! Tendré que seguir esperando. Cuatro números más y ya está. O no, que es lo más seguro. Te habrás ido tarareando a Silvio o a Gatti, pensando por qué no fuiste a verlo, pensando en por qué nos gustaban tanto. O mirando al cielo y buscando mariposas en las nubes, en las sombras, entre el follaje de los árboles que tiñen de un monótono verde las calles de esta capital, tan bien formados, sin moverse de su metro cuadrado, sin molestar a nadie, o de la mano de Tomás…

TREINTA Y CINCO

Tomás…

CUARENTA

No. Eres demasiado buena para irte con él. Hacia donde iras no me incumbe (solo espero que sea un viaje en círculo que te traiga nuevamente a mi). Es simplemente que quiero verte como siempre: alta, delgada, caminando hacia tu horizonte, distante y lejano, avanzando solitaria pero digna, siendo tú misma.

CUARENTA Y CINCO

¡Cresta! No aguanto mas esta espera (de 30 segundos, estúpido), pero aún así no aguanto. ¡Mírame! Mira a este pobre huevón jugando un juego inventado por quizás que monigote ocioso. 25 años y por ti sigo haciendo este tipo de tonteras. Por ti…y ni siquiera estarás cuando abra estos ojos que te vieron en todas tus formas y transformaciones, con todas tus máscaras y tu desnudez. Aun ahora sigo haciendo esto por ti, fomentando en cierto modo el que no te enfrentes a tus miedos y te vayas así, sin palabras… ¿y qué es esto? ¿Lágrimas? ¿Tan profundo has llegado? Tan… tanto… tan… (No puedo ya pensar, no puedo decir nada más ya. Si es que esto, a tu manera, es un adiós, te diría gracias por tu vida. Si no lo es, lo que te señalaría  es que eres una perra por hacerme sentir así. En cualquier caso, creo que…si… te amo)

CINCUENTA

Ya esta. Es hora de saber. Enfréntalo, lo que sea.

A las 3 abro los ojos y te busco.

Uno

Dos (que todo tenga que ser números. ¿Por qué no letras?)

Tres… allá voy.

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Un comentario en “¡Un, dos, tres por mi!

  1. Hola ciudadano Ce! =)
    Te encontré por acá y leí un poco más… para saber como es el loco con el que comparto un rato de tiempo a la semana!
    Te quiero, bastante fijate =)!
    Nos vemos amigo ^^

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